La curcuma es un aditivo alimentario muy usado en la medicina tradiciona, repasemos que se sabe de la curcuma en dermatología.
El uso de suplementos naturales en el tratamiento de enfermedades forma parte del saber popular y también de muchas tradiciones médicas. Las plantas medicinales han sido utilizadas durante siglos como remedios frente a todo tipo de dolencias, y en este amplio catálogo, la cúrcuma ocupa un lugar destacado.
¿Curcuma para la piel?
Aunque su aplicación en dermatología no es tan común como en otras disciplinas, lo cierto es que tanto por vía oral como tópica, la cúrcuma tiene un potencial interesante. De hecho, ya es posible encontrar cremas con cúrcuma en el mercado cosmético.
La cúrcuma fue aislada por primera vez en torno al año 1800, y desde entonces se ha popularizado por su capacidad antiinflamatoria y antioxidante. Se ha utilizado tradicionalmente en distintas culturas para tratar afecciones hepáticas, urinarias, gastrointestinales, infecciones respiratorias, reumatismo, sinusitis, úlceras y también para enfermedades de la piel.
En los últimos años, el interés científico por sus posibles aplicaciones dermatológicas ha crecido. En este artículo repasamos la evidencia actual sobre los usos de la cúrcuma en la piel, siempre desde una perspectiva crítica y basada en datos científicos.
¿Qué es exactamente la cúrcuma?
Cuando hablamos de cúrcuma, nos referimos a la raíz de la planta Curcuma longa, también conocida como turmeric. Su principio activo más conocido es la curcumina, aunque en realidad se trata de una mezcla de varios compuestos llamados curcuminoides, entre los que destacan:
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Curcumina
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Demetoxicurcumina
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Bismetoxicurcumina
Son estos los responsables de sus propiedades.
¿Qué propiedades tiene la cúrcuma?
La cúrcuma ha demostrado tener efectos:
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Antiinflamatorios
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Antioxidantes
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Antibacterianos, antivirales y antifúngicos
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E incluso antitumorales, en ciertos modelos, tomemos esto con precaución.
No obstante, su absorción oral es baja y muy variable, ya que depende de la microbiota de cada persona. Esta limitación se puede superar parcialmente combinándola con ingredientes que mejoran su biodisponibilidad, como la pimienta (piperina), albúmina o ciertos minerales como zinc o selenio.
Cuando se emplea por vía tópica o en crema, la cúrcuma también presenta dificultades para atravesar la barrera cutánea. Para mejorar su penetración se están utilizando nuevas tecnologías de formulación, como geles, parches, nanogeles y liposomas.
¿Y en qué enfermedades de la piel cutáneas se ha investigado la cúrcuma?
A continuación, te presento los 10 usos dermatológicos de la curcuma más estudiados, con lo que sabemos hasta la fecha:
1. Psoriasis
La psoriasis es una enfermedad inflamatoria crónica de la piel muy frecuente. Aunque en la mayoría de los casos la psoriasis es leve, tiene un componente inmunológico importante, mediado por citoquinas proinflamatorias, que activan la proliferación excesiva de los queratinocitos.
Estudios in vitro han demostrado que la cúrcuma puede interrumpir esta cascada inflamatoria, mostrando actividad antiproliferativa. Sin embargo, sus resultados en humanos aún son discretos: en un ensayo clínico con 500 mg diarios de cúrcuma, los pacientes solo mejoraron un 16 %, lo que indica un potencial aún no desarrollado del todo.
Modelos animales, por otro lado, sí han mostrado cierta actividad antipsoriásica cuando se utiliza cúrcuma vehiculizada en hidrogel.
2. Dermatitis atópica
En la medicina tradicional india, la cúrcuma se ha utilizado desde hace siglos para aliviar el picor asociado a la dermatitis atópica. A nivel inmunológico, se ha observado que modula el desequilibrio entre linfocitos Th2 y Th1, típico de esta enfermedad.
Contamos con un pequeño estudio clínico en el que se utilizó cúrcuma en crema, con buena tolerancia y alivio del prurito. No obstante, la muestra fue muy reducida, por lo que los resultados no se pueden generalizar.
3. Cicatrización de heridas
La cúrcuma aplicada en forma de geles, hidrogeles, cremas o films poliméricos ha sido estudiada en el contexto de la cicatrización de heridas crónicas.
Los estudios muestran que:
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Reduce la inflamación local
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Disminuye la carga microbiana
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Estimula la regeneración y epitelización
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Favorece la angiogénesis, mejorando el aporte sanguíneo al lecho de la herida
En un estudio experimental en ratas con quemaduras, la cúrcuma aplicada a 100 mg/kg disminuyó la inflamación, mejoró la síntesis de colágeno y aceleró el cierre de la herida.
4. Infecciones cutáneas
La cúrcuma posee un interesante perfil antimicrobiano: ha demostrado efectos antibacterianos, antifúngicos, antivirales y antiparasitarios.
No obstante, no hay ensayos clínicos sólidos que respalden su uso como tratamiento de primera línea. En modelos animales, como heridas en ratones, la cúrcuma en nanopartículas sí ha reducido la infección y la inflamación, acelerando la curación.
5. Antiedad y antioxidante
Los radicales libres generados por la exposición solar son uno de los grandes culpables del envejecimiento cutáneo. La cúrcuma, gracias a su capacidad antioxidante, puede ayudar a reducir estos efectos.
Los resultados más sólidos se obtienen cuando la cúrcuma se vehiculiza con sistemas avanzados: liposomas, nanogeles, micelas… que permiten su absorción cutánea. En estos casos, se ha observado una mejora en la textura, la elasticidad y la reducción de arrugas finas, gracias a su acción frente al estrés oxidativo e inflamación dérmica.
6. Fotoprotección o protección UV
Existen estudios en modelos animales que indican que la cúrcuma tiene cierta actividad fotoprotectora cuando se aplica de forma tópica antes de la exposición solar.
Emulsiones con cúrcuma a 2 mg/ml aplicadas en piel de ratón mostraron una reducción del daño inducido por radiación ultravioleta. Es un campo aún en desarrollo, pero interesante de cara a futuras formulaciones cosméticas.
7. Prevención del cáncer de piel
Probablemente es uno de los efectos más conocidos a nivel popular. La cúrcuma tiene un perfil anticancerígeno descrito en múltiples estudios, aunque con muchísima cautela en su aplicación clínica.
Curiosamente, su efecto sobre los vasos sanguíneos es dual:
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En heridas favorece la angiogénesis, promoviendo la curación
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En tumores inhibe esa vascularización, dificultando su crecimiento
Se ha estudiado en líneas celulares de melanoma y otros tumores cutáneos, pero estos estudios son muy preliminares y están lejos de una aplicación clínica real.
8. Acné
La cúrcuma también se ha investigado en el tratamiento del acné. Para que llegue a la glándula sebácea, necesita estar formulada en sistemas que mejoren su penetración: liposomas, nanogeles o polímeros.
En estudios en piel de cerdo y ratones, se ha observado una disminución de la proliferación bacteriana y de la inflamación, lo cual la convierte en una alternativa prometedora.
9. Morfea o esclerodermia localizada
La morfea es una enfermedad poco frecuente caracterizada por placas cutáneas engrosadas con posterior atrofia. Este fenómeno está mediado por los fibroblastos, que producen colágeno en exceso.
En estudios in vitro, la cúrcuma ha demostrado regular la proliferación de fibroblastos e inhibir este exceso, aunque aún no hay ensayos clínicos en pacientes.
10. Reacciones cutáneas a la quimioterapia
Se ha propuesto que la cúrcuma, gracias a su capacidad detoxificante, podría disminuir las reacciones cutáneas a la quimioterapia. En modelos animales, hay indicios de efecto beneficioso.
Sin embargo, es imprescindible insistir: los pacientes oncológicos deben consultar siempre con su médico antes de utilizar cualquier suplemento, ya que la cúrcuma también se metaboliza en el hígado, y puede interferir con fármacos de uso hospitalario.
¿Tiene efectos secundarios la cúrcuma?
En general, la cúrcuma es bien tolerada, incluso a dosis altas (hasta 8–12 gramos/día). Sin embargo, como cualquier suplemento, puede producir efectos adversos, siendo los más frecuentes los gastrointestinales:
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Náuseas
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Diarrea
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Vómitos
Además, pueden existir reacciones idiosincrásicas, por lo que no se puede asumir que su uso es inocuo en todos los pacientes.
¿Tenemos evidencia suficiente en humanos?
Pese al volumen de investigación existente en laboratorio y modelos animales, aún tenemos muy pocos estudios clínicos en dermatología real. Hay estudios aislados en psoriasis, dermatitis atópica y acné, pero no hay consenso ni indicaciones claras.
Además, debemos recordar que la cúrcuma no penetra bien en la piel si no se formula con tecnología adecuada. Aplicarse una “emulsión de cúrcuma” sin más no va a tener efecto, salvo que esté correctamente vehiculizada. Asi que debemos ser cautos con lo que adquirimos para nuestra piel.
Conclusión
La cúrcuma es una planta con múltiples propiedades que despierta un gran interés en dermatología. Aunque los datos de laboratorio son muy prometedores, la aplicación clínica aún está en fase exploratoria y preliminar.
Como dermatólogos, debemos mantenernos informados, pero también críticos. Los suplementos, aunque naturales, no están exentos de riesgos ni sustituyen los tratamientos médicos establecidos. Siempre es recomendable consultar con un especialista antes de iniciar su uso, especialmente en enfermedades inflamatorias o en tratamientos inmunosupresores.
La Dra Fernández-Guarino es dermatólogo y ejerce con su equipo de Dermatólogos en Madrid en su Clínica Privada de Dermatología Avanzada.
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Referencias
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- Thangapazham RL, Sharma A, Maheshwari RK. Beneficial role of curcumin in skin diseases. Adv Exp Med Biol. 2007;595:343-57. doi: 10.1007/978-0-387-46401-5_15. PMID: 17569219.
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- Panahi Y, Fazlolahzadeh O, Atkin SL, Majeed M, Butler AE, Johnston TP, Sahebkar A. Evidence of curcumin and curcumin analogue effects in skin diseases: A narrative review. J Cell Physiol. 2019 Feb;234(2):1165-1178. doi: 10.1002/jcp.27096. Epub 2018 Aug 2. PMID: 30073647.
Preguntas frecuentes a la Dra Fernández-Guarino sobre la cúrcuma en dermatología
¿Cual consideras qué es la principal ventaja de la cúrcuma para la piel?
En mi visión la cúrcuma es un potente antioxidante que puede aportar mucho en la piel para prevenir el envejecimiento, las arrugas, las manchas o incluso el daño solar. Por otro lado no es un principio activo caro por lo que podría llegar a mucha gente.
¿Cual consideras que es la limitación de la cúrcuma y su aplicación en dermatología?
Parece que de los estudios publicados la principal limitación es su penetración en la piel, que apenas es nada, con lo cual dificilmente puede aportar sus beneficios. Esto ha hecho que la mayoría de los estudios que tenemos de la cúrcuma en la piel sean de laboratorio o in vitro.
¿La cúrcuma oral aporta beneficios para la piel?
Posiblemente si, bien administrada, como hemos repasado, en dosis adecuadas, al ser un antioxidante es beneficioso para la piel. Como todos los antioxidantes en general, los carotemos, la coenzima Q, la vitamina E, etc. Sin embargo la piel no es su diana directa, sino que se beneficia de su suplementación como el resto del organismo.




