Descubre 10 enfermedades dermatológicas de los pies (y las uñas) causadas por el calzado y cómo puedes evitarlas y/o tratarlas.

Después del éxito de las entradas en el Blog de Madriderma de los mejores gorros para protegerse del sol y de la mejor ropa para la dermatitis atópica, no me podía olvidar de otra prenda de uso común: los zapatos.

En este post resumo la relación causal que puede existir entre nuestro calzado y algunas enfermedades de la piel. Cómo siempre, mi experiencia, más una revisión de la ciencia, para una buena actualización del tema.

Enfermedades dermatológicas de los pies causadas por el calzado: conoce las 10 principales

1. Dermatitis alérgica

Enfermedades dermatológicas de los pies causadas por los zapatos: dermatitis alérgica

La presencia de algún agente presente en la composición del zapato puede ocasionar dermatitis en pacientes sensibilizados, es decir, alérgicos. Se llama también por ello, dermatitis de contacto alérgica, que es un tipo de dermatitis que se produce por el contacto de sustancias a las que el paciente es alérgico. La localización más típica es en el dorso del pie, aunque puede afectar a todo el contorno, “dibujando” la silueta del zapato.

En el calzado podemos encontrar alergia a los tintes, como la parafenilendiamina, componentes del cuero y componentes de las gomas.

Las mezclas de mercapto y resina de formaldehido lo encontramos como alérgeno en el calzado deportivo, en los adhesivos utilizados en el zapato y en el neopreno. También los ornamentos del calzado pueden causar alergia, ya que pueden tener níquel o cobalto.

Especial mención merecen, por su reciente inclusión en los causantes de dermatitis de contacto del pie, dos componentes:

Dimetilfumaratos: son las bolsitas que se incluyen en las cajas de zapatos o en algunos bolsos. También está presente en algunos muebles. Se trata de un potente irritante y sensibilizante. La mayoría de los casos descritos en España son dermatitis de contacto aguda causada por los zapatos. La concentración de dimetilfumarato es especialmente alta en los zapatos fabricados en China. La inmensa mayoría de los pacientes encontrados en Europa con alergia a dimetilfumarato son mujeres, posiblemente debido al tipo de zapato o sandalia, más que a la diferencia entre sexos.(1)

• Acetofenona acina: potente alérgeno presente en presente en la goma EVA de uso deportivo, en raquetas, espinilleras y otros accesorios (2). Produce irritación, descamación y ampollas donde se contacta con ella.

La dermatitis de contacto alérgica de los zapatos es una de las enfermedades dermatológicas de los pies que no es fácil de diagnosticar, requiriendo una anamnesis detallada y la experiencia de un dermatólogo experto en su estudio para reconocer los posibles agentes causales.

2. Tiña del pie o pie de atleta

Enfermedades dermatológicas de los pies: pie de atleta

La infección por hongos en los pies o en las uñas es más elevada en pacientes que realizan actividades deportivas y se debe al uso de calzado oclusivo. El calor en el pie, sumado al sudor, calcetines oclusivos, microtraunamistmos en el pie que producen roces y fisuras y compartir duchas o vestuarios favorecen la infección. Las medidas para prevenir la infección por hongos en pies y uñas en deportistas incluyen (3):

• Mantener las uñas de los pies cortas.

• Lavado adecuado de la ropa y el calzado.

• Aprovechar las mejoras tecnológicas con calcetines sintéticos que absorben la humedad y zapatos de malla bien ventilados que reducen la humedad.

• Mejora de la higiene en los vestuarios, gimnasios y piscinas.

3. Ampollas y rozaduras

Ampollas

No llevar un calzado adecuado produce roces y despegamiento de la piel en sus capas más superficiales, con formación de ampollas o erosiones completas. Son muy dolorosas. La mejor medida es prevenirlas, utilizando calzado adecuado, sobre todo para grandes caminatas. Cuando aparecen, se deben lavar con agua y jabón con un antiséptico para prevenir infecciones.

Las ampollas se pueden “pinchar” con una aguja estéril y vaciarlas el contenido dejando el techo. Dejarlas al aire siempre que se pueda favorece su curación. Para volver a calzarnos, cubrir las zonas de piel dañada alivia el dolor. Especialmente útiles son los parches hidrocoloides, que favorecen la cicatrización de la piel y son adherentes.

4. Dermatitis plantar juvenil

Enfermedades dermatológicas de los pies causadas por el calzado: dermatitis plantar juvenil

Se trata de una manifestación asociada a la dermatitis atópica. Aparece en niños en edad escolar o pacientes jóvenes. Se trata de descamación y fisuración en la piel en las zonas de apoyo de los dedos y el metatarso. El calzado deportivo y de otros materiales sintéticos que favorecen la maceración del pie, junto a la actividad frecuente de los niños, más la piel sensible, son los factores responsables de su aparición.

5. Dermatitis macerada, mal olor del pie (Queratolisis plantar sulcatum o Queratolisis punctata)

Enfermedades dermatológicas de los pies: dermatitis macerada

Se trata de una de las enfermedades dermatológicas de los pies que se pueden pasar por alto. Aparece sobre todo en varones jóvenes, que pueden acudir a la consulta con ¨mal olor de pies”.

Está causada por una infección por bacterias gram negativas presentes en la piel y se asocia a aumento de la sudoración. Se presenta como maceración de los dedos, erosiones superficiales en la piel de la planta e intenso mal olor. No es una afectación grave, pero se trata con antibióticos orales y en crema, junto con antifúngicos. Además, se debe prevenir la sudoración y la maceración del pie (4).

6. “Talón noir” o talón negro o “tache noir”

"Talón noir"

Es una hemorragia traumática en el talón frecuente en deportistas. Se asocia con los impactos frecuentes de acelerar y desacelerar en la práctica deportiva, como en el baloncesto, el tenis o el futbol. Se produce como consecuencia de una hemorragia debajo de la piel, asintomática, que adquiere color violeta o negro a la observación. No produce síntomas, puede dibujar diferentes formas y aparecer en cualquier localización del pie, aunque es frecuente en el talón. No precisa tratamiento (5).

7. Mal crecimiento de las uñas

Uñas engrosadas

Más frecuente en las mujeres y asociado a los zapatos de tacón o apretados. Las uñas aparecen engrosadas, o desflecadas o con estriaciones horizontales que a veces son blanquecinas u otras veces de coloración marrón. Si se llega a afectar la matriz ( la raíz) de la uña, puede llegar a dejar de crecer temporalmente (6).

8. Uña incarnada

Uña incarnada

Es cuando la uña del primer dedo crece hacia dentro en el lateral y se clava en la piel. Es más frecuente en adultos jóvenes y un zapato apretado que traumatice el dedo puede ser el desencadenante. Si bien, también se asocia al corte excesivo de la uña. El tratamiento consiste en retirar la espícula, si bien en casos severos puede ser necesario la avulsión del lateral de la uña (5).

9. Callos, ojos de gallo o helomas

Callos, ojos de gallo o helomas

Son causados por el traumatismo repetido en la piel de un zapato mal ajustado. También influyen la anatomía del pie o las actividades que realizamos. Son más frecuentes en las protuberancias óseas o en las zonas de apoyo. El tratamiento consiste en eliminar el callo con callicidas, compuestos con ácido salicílico o urea a alta concentración. Se debe corregir también el factor mecánico implicado, si no el callo volverá a aparecer.

10. Dedo del tenista o “dedo del jogger”

Dedo del tenista

Ocurre en el segundo dedo del pie, sobre todo cuando es más largo que el primer dedo (“pie griego”). Los traumas repetidos por las paradas bruscas de la práctica de tenis, correr o boxeo hacen que la uña del pie se haga más gruesa con la formación de un callo alrededor. Si además hay alguna pequeña hemorragia la uña adquiere color marrón o negro (5).

Referencias

1. Silvestre JF, Toledo F, Mercader P, Giménez-Arnau AM. A summary of shoe allergic contact dermatitis caused by dimethylfumarate in Spain. Contact Dermatitis 2011; 65: 122-123.

2. Raison-Peyron N, Benfendorff O, Du-ThanhA, et al. Two new cases of severe allergic contact dermatitis caused by acetophenone azine. Contact Dermatitis 2017; 76: 380-381.

3. Daggett C, Brodell RT, Daniel CR, Jackson J. Onychomycosis in Athletes. Am J Clin Dermatol 2019; 20: 691-695.

4. Kaitlin V, Zinn Z, Powers R. Macerated foot dermatitis related to occlusive footwear. W V Med J 2013; 109: 8-9.

5. Bolognia J. 3ª Edición. Elsevier.

6. Gerad E, Prevezas C, Doutre MS, et al. Risl factors, clinical variants and therapeutic outcome of retronychia: a retrospective study of 18 patients. Eur J Dermatol 2016; 26: 377-381.

7. Chiriac A. Solovan C, Brzezinski P. Ingrown toenails (unguis incarnates): nail braces/bracing treatment. Proc 2014; 27: 145.

Te invito a compartir este artículos con tus amigos y familiares para que también aprendan a reconocer, evitar y/o tratar las principales enfermedades dermatológicas de los pies causadas por el calzado.

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