La dermatología en la piscina: lo que necesitas saber escrito por un dermatólogo.

La piscina, ¿empeora la dermatitis atópica? ¿salen hongos? ¿la piscina seca la piel? ¿la piscina afecta al pelo? ¿puedo ir a la piscina con un papiloma? ¿ puedo llevar a mi hijo con moluscos a la piscina? ¿Se me puede poner el pelo verde en la piscina?

Acudir a la piscina por ocio o por deporte es un placer y produce muchos beneficios que no son objetivo de este post. Pero este hábito genera algunas dudas en mis pacientes y muchas ideas preconcebidas por las que he decidido escribir este post y referenciarme en literatura de calidad. Para no dejar dudas, escribo con fundamento y mi experiencia.

Para abordar como la piel se puede afectar por ir a la piscina, he divido este post en dos apartados, los efectos de la piscina en la piel y el pelo y las dermatosis y la piscina.

Efectos de la piscina en la piel y el pelo

a. Piel

Los baños frecuentes en piscina producen sequedad de piel, picor e incluso puede aparecer alguna zona con dermatitis.

Las posibilidades de tener estos síntomas aumentan con el tiempo de baño, y se minimizan con la ducha e hidratación a la salida de la piscina (1,2).

Si la piel se seca mucho se puede aplicar la hidratante antes de entrar al agua, si quiere algo más especial, existen cremas especialmente diseñadas para ello y se llaman “cremas barrera”.

La sequedad que produce la piscina en el pelo también se puede aminorar con el uso de mascarillas o aceites hidratantes.

b. Infecciones de la piel: foliculitis por Pseudomona o foliculitis de los “baños calientes” (2)

Aparece pústulas foliculares (granos en el pelo) tras baños en spa, piscinas calientes, duchas o saunas con agua contaminada. También puede aparecer tras la depilación con cera caliente contaminada.

Esta erupción produce de forma típica mucho picor. Responde bien al tratamiento con jabones y cremas, aunque si es muy extensa requiere tratamiento antibótico oral.

c. Dermatitis de contacto

Bien por irritación de las gafas de nadar u otros roces en la repetición de movimientos (roces en los hombros al levantar la cabeza al respirar o con la corchera, al lanzarse al agua, con el neopreno, etc).

En otras ocasiones es por alergia a los componentes de goma de las gafas, del gorro, de la pinza de la nariz o los tapones (2).

d. Púpura o hematoma de las gafas de nadar

Aparece como consecuencia de la presión de las gafas en la zona periocular. Se debe a la presión negativa y a la succión de las gafas en la piel (2).

e. Palmas de piscinas

Frecuente motivo de consulta en niños. El juego en la piscina agarrados al bordillo, produce eritema (color rojo) y descamación de las yemas de los dedos (2).

f. “Pelo verde” y piscina (clorotricosis)

Un clásico popular. Ocurre en pacientes con pelo rubio, gris o blanco por la exposición al cobre. Las piscinas presentan iones cobre de forma habitual.

La aparición de pelo verde requiere baños prolongados en la piscina y la asociación de otros factores favorecedores como la exposición solar, calentamiento del pelo y aclaramientos con peróxido o uso de champú alcalino o de brea (3).

El tratamiento se basa en utilizar champús quelantes de cobre, es decir, que absorben el cobre, y con un 3-5% de peróxido de hidrógeno.

g. Hongos, “pie de atleta” en la piscina

El acudir a la piscina, las duchas comunes, la humedad de los pliegues de los dedos de los pies, se describen como factores que aumentan el riesgo de tener hongos en los pies.

En estudiantes que acuden frecuentemente a la piscina se han encontrado más infecciones por Candida albicans y por hongos de la piel (dermatofitos). Se ha demostrado que la piscina actúa de reservorio de hongos y levaduras (1, 2, 4, 5).

h. Verrugas plantares o papilomas en la piscina

Causadas por la infección del virus del papiloma humano (VPH), son dos veces más frecuentes que en pacientes que no van a la piscina. El tratamiento es la crioterapia, o utilizar soluciones antiverrugas (1, 2, 5).

i. Molusco contagioso en la piscina

Causadas por un Poxvirus, se trata de una asociación bien documentada en la literatura.

Los niños que van a la piscina tienen más riesgo de tener moluscos, la incidencia llega al 10% y en el 75% de los pacientes aparece durante el primer año de ir regularmente a la piscina.

Este nexo ha hecho que también se denomine al “molusco contagioso”, “verruga del agua” (2, 5).

Piscina: cómo afecta a piel, pelo y algunas dermatosis habituales

Preguntas frecuentes sobre dermatosis y piscina

a. ¿Los pacientes con dermatitis atópica pueden ir a la piscina?

Si pueden. A pesar de que los baños repetidos en la piscina producen sequedad en la piel y pueden aparecer irritaciones.

Un estudio reciente (5) realizado en 2758 niños de 6 a 12 años en población catalana que iban a aprender a nadar dos o tres veces en semana, no encontró un aumento de los brotes en pacientes con dermatitis atópica. Este y otros estudios no han demostrado que los niños con dermatitis atópica empeoren acudiendo a la piscina.

Pero además puede ser hasta beneficioso, recordemos otra entrada de este blog (lejía y piel), donde se comenta como en las guías de manejo de la dermatitis atópica se han incluido los baños tres veces en semana con lejía como una medida para prevenir los brotes de dermatitis atópica.

b. ¿Los pacientes con psoriasis pueden ir a la piscina?

Sí pueden acudir. No se ha descrito ninguna contraindicación.

El problema es la estigmatización a la que se ven sometidos estos pacientes y que les reprime de enseñar sus placas en bañador. Una respuesta de ocultación normal que se vería disminuida si se conociera la enfermedad. No pasa nada, pero la gente no lo sabe.

c. ¿Los pacientes con papilomas pueden ir a la piscina?

Mi respuesta es sí, y digo «mi» porque no he encontrado criterios literarios científicos en esto. Los míos son varios, la infección por el virus del papiloma es frecuentísima, aislar a un único niño no va a evitar que siga existiendo.

Otro argumento es que los papilomas tardan a veces largos meses en curar a pesar de los tratamientos, y no le veo el sentido a perder un curso entero de natación.

Sí recomiendo a mis pacientes, por higiene con respecto a los demás, que usen escarpines para acudir a clases colectivas, sin embargo, no creo que esta medida elimine la ubicuidad del virus.

d. ¿Los niños con moluscos pueden ir a la piscina?

Mi respuesta es sí. Las razones, las mismas que con los papilomas. Ausencia de recomendación, ubicuidad del virus y por durar meses.

Si el paciente va a la piscina, sí que evito que vaya con las lesiones y les “limpio” con curetaje, en vez de seleccionar otras opciones de tratamiento que tardan en destruir el molusco.

Referencias

1 Lazarov A, et al. Self-reported skin disease in hydrotherapists working in swimming pools. Contact Dermatitis, 2005

2 Tlougan B, et al. Aquatic dermatoses. Int J Dermatol 2010.

3 Schwartz R, et al. A teenage girl with green hair. Ped Dermatol 2014.

4 Jankowski M, et al. Swimming pools and fungui: an epidemiology survey in Polish indoor swimming facilities. Mycoses, 2017.

5 Font-Ribera, et al. Indoor swimming pool attendance and respiratory and dermal health in schoolcildern-HITEA Catalonia. Eur Respir J , 2009.

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